EcoTurisme Rural Sant Petrus de Madrona
 

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EL CASTILLO


Tanto el año 839 como el 995, aparece nombrado el templo de San Pedro de Madrona en documentos del Urgell. El templo citado en estos documentos es anterior al que podemos ver ahora, pues este fue consagrado el año 1085, doscientos años después de que fueron citados por primera vez. Está situado en los límites de frontera de la Cataluña vieja ante la invasión musulmana y su situación estratégica, sobre un montículo, nos lo define como una plaza defensiva.


El año 1099 Gombau y su mujer la condesa Adelaida, hacen donación a Santa Mª de Solsona de esta parroquia y de sus sufraganeas dentro de los límites fronterizos con los castillos de Lloberola, Pinell, Sanaüja, Alçamora i Altès. A partir de este momento se convierte en abadía, perteneciente a los límites del decanato de Urgell.


Durante la baja edad media, como en otros pequeños castillos de comarca, estos no eran habitados por el “señor”, sino que en ellos se establecía a campesinos junto con las tierras. Más tarde, a finales del s. XVII, se sabe que el castillo-masía esta habitado por una familia, con la obligación de servir de carcelero. La prisión del castillo se conservó hasta principios del s. XX.


Hasta finales del s.XVI, durante los diferentes pontificados que se suceden se reconocen i reafirman los derechos de Sta. Mª de Solsona sobre Madrona.

Aun la singularidad de esta construcción, ya que el templo románico de Sant Pere de Madrona constituye uno de los mejores ejemplares de como las formas de l’arquitectura lombarda perdura hasta bien entrado el s.XII, además de contar con una cripta y también pinturas murales datadas del siglo XIII. Aún mereciendo la atención de Joaquim Puig i Cadafalch a  L’arquitectura romànica a Catalunya (1918), que el historiador i arqueólogo Joan Serra Vilaró l’any 1909 y que Cèsar A. Torras el año 1922, apuntasen a su mal estado de conservación y por lo tanto del peligro que cayera, el año 1987 cayó el muro de mediodía, parte de la bóveda y un buen trozo del absis.


CASTELL OEST VALL


En 1593 se erige la nueva diócesis de Solsona decretada por Climent VIII, lo que supone la desmembración de algunas parroquias que hasta este momento pertenecían al Obispado de Urgell, una de las cuales es Madrona. Esta desmembración tarda unos años en hacerse efectiva y durante este tiempo hubo levantamientos y revueltas de los parroquianos.


El año 1601 (en esta éspoca Madrona aun restaba bajo la jurisdicción y obediéncia al obispado de Urgell) el rector de Madrona, Lluís Cervera, tomando ejemplo del que se había en otras partes del territori, solicita al obispo el establecer un almacén de grano a Madrona, con la finalidad de poder proveer durante todo el año a sus feligreses necesitados, pues son tiempos de penuria.


Se aprueva desde Sanaüja la Causa Pía a favor de los payeses pobres.


Se construyó una “Tienda de Trigo”, pagando la parroquia los gastos de la obra. La función social que llevaba a cabo era también dejar trigo o dinero a los feligreses, que estos devolverían durante la cosecha. Eran exclusivos beneficiarios los habitantes de Madrona i sufragáneos.


El fundador dispone de manera expresa que esta “tienda” no puede por ningún motivo ser unida a otras fundaciones similares y quiso que esta estuviese exempta de la intervención del señor temporal.


No se podia dejar dinero o trigo a personas que no fueran de la parroquia. De cualquier fraude, el administrador quedaría excluido del cargo y el importe total del dicho fraude sería entregado al Hospital General de la Santa Cruz de Barcelona (actual Hospital de Sant Pablo). Añadió a esta fundación otra causa pía a favor de las doncellas pobres a maridar y dispuso que cada año se hiciera una donación de 12 libras a una de las doncellas pobres de la parróquia.


El edificio que construyeron con “Tienda de Trigo” es actualmente la rectoria de Madrona.


LA CONSTRUCCIÓN DE LA NUEVA IGLESIA Y VENTA DE LA VIEJA


Durante la segunda mitad del s. XVIII se acuerda la construcción de una nueva iglesia parroquial, afirmando que la parroquia de Madrona “tenia y poseía, de tiempo inmemorial una iglesia vieja y muy incómoda e inconveniente para los parroquianos”, y por esto se resuelve de vender la vieja y construir una nueva.   Además, son tiempos de bonanza económica para las áreas rurales y había sido nombrado obispo Fr. Rafael Lasala, obispo constructor por excelencía.


Habitualmente se acostrumbraba a pactar la demolición del antiguo edificio para utilizar la piedra que fuera aprovechable en la construcción del nuevo edificio, como por ejemplo en Riner en 1790. En el caso de Madrona solo se hace referencia al traslado del altar mayor de San Pedro y se concede al maestro de obras la iglesia de San Miquel “construída en dicha parroquia para que la pueda desmontar”. El nuevo edificio es pagado por los habitantes de Madrona y por el señor jurisdiccional del lugar. En 1784 se bendice y se traslada el Santísimo en procesión desde la iglesia vieja.


IGLESIA S.XVIII


Este nuevo edificio aporta la curiosidad de pinturas murales monocromáticas, en la parte alta de los muros laterales, de los doce apóstoles evangelizando en los cinco continentes. También como rasgo característico la iglesia y la rectoría se unen por un puente desde la planta noble de la rectoría al coro de la iglesia.


El 1785 se otorga permiso para vender la antigua iglesia (la románica) i se establece que ni el comprador ni sus sucesores “en ningún tiempo, pueden construir en la cosas vendidas casetas ni habitaciones para alquilar” y que “dicha iglesia vieja será para repuesto de granos y habitación de los recaudadores y demás que sean de su agrado”. Probablemente se vendió la iglesia porque junto con el castillo-masía forman un solo conjunto arquitectónico.


El junio de 1785 se celebró en la población de Ponts la venta mediante subasta. Cinco meses antes ya se sabia el comprador, unos señores de Barcelona, y el precio.